La temperatura de ebullición de un líquido depende de su presión. En este hecho se basa el funcionamiento de la olla exprés: Al estar cerrada herméticamente, el calentamiento del aire que contiene hace aumentar la presión, de manera que el agua no hierve hasta los 120°C; a esa temperatura, los alimentos se cocinan mucho más deprisa. A la inversa, en la cima del Everest, donde la presión atmosférica es tan baja que el agua hierve a 71°C, es muy difícil cocinar; por ejemplo, según el libro Tortilla quemada, del químico Claudi Mans, para hacer un huevo duro allí habría que cocerlo durante más de media hora...
Sigue leyendo y escucha el podcast en El neutrino
Un fondo buitre compra el reservado de El Ventorro
Hace 15 horas














Lo que no veo es que hables de la cavitación como negocio de estética: http://salud.laverdad.es/piel-y-estetica/dermatologia/1638-cavitacion-antigrasa-beneficios-y-riesgos
ResponderEliminarTienes razón, se me ha pasado.
Eliminar