miércoles, 18 de marzo de 2009

¿El fin de los talleres de chapa y pintura?


Quizá en un futuro cercano ya no tengamos que preocuparnos por los arañazos en el coche. Un grupo de científicos de la Universidad del Sur de Mississippi ha desarrollado un material que es capaz de reparar por sí mismo pequeños arañazos en menos de una hora cuando se expone a la luz ultravioleta. Eso sí, tendríamos que dejar el coche aparcado al sol.

Hasta ahora, los materiales autorreparadores que se habían desarrollado estaban basados en cápsulas o fibras huecas rellenas de pegamento, y eran muy complejos y caros. El nuevo material es mucho más sencillo, y más barato de fabricar.

Para esta invención, los investigadores han contado con la ayuda inestimable de los crustáceos. El material, basado en el poliuretano, incorpora quitosano, un carbohidrato procedente del caparazón de esos animales, modificado con unas moléculas orgánicas denominadas anillos de oxetano. Son estos anillos los que, al romperse, reaccionan con el quitosano en presencia de luz ultravioleta y reparan los daños.

Pero aún es pronto para darse de baja en el seguro. Por el momento, los investigadores sólo han conseguido reparar pequeños arañazos, apenas visible a simple vista. Es sólo un primer paso, pero los científicos han observado que la reparación se efectúa de dentro afuera, así que confían en que sea posible conseguir la autorreparación de arañazos más grandes.

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