viernes, 3 de octubre de 2014

La promiscuidad del acentor común

El pasado mes de mayo, en una excursión por la sierra de Guadarrama, pude fotografiar este pajarito. Iba volando de arbusto en arbusto (el pájaro, no yo); en cada uno de estos elegía una ramita alta para posarse y cantaba un ratito con un agudo silbido. En uno de esos momentos pude hacer la foto. Lástima que fuera a contraluz.



Aunque parezca un gorrión, se trata de un acentor común (Prunella modularis). Es una especie que se extiende por toda Europa, excepto Islandia, y por el Cáucaso, el Líbano y el norte de Irán. Vive en zonas con matorral denso, cultivos y jardines, pero en la mitad sur de la península Ibérica sólo se encuentra en los sistemas montañosos, como la sierra de Guadarrama. Se alimenta de semillas y pequeños insectos, y a veces se acerca a zonas habitadas para comer migas de pan y queso. Los acentores comunes son aves territoriales, aunque los territorios de machos y hembras pueden superponerse. Construyen con hierbas un nido en forma de taza, que recubren con musgo o pelo, donde la hembra deposita cuatro o cinco huevos azules dos o tres veces al año, entre abril y junio.

El aspecto discreto del acentor común oculta una vida sexual muy agitada. Las hembras suelen ser poliándricas, o sea que se aparean con dos o más machos en la misma temporada; generalmente, los polluelos de una misma nidada suelen tener distintos padres, a pesar de que éstos hacen lo posible por evitarlo. Para asegurarse la paternidad, los machos picotean la cloaca de la hembra antes de la cópula para estimular la expulsión del esperma de posibles rivales. La cópula en sí dura una décima de segundo, y los acentores pueden copular más de cien veces al día. Los machos que copulan con una hembra siguen unidos a ella, y no es raro que varios machos colaboren con una hembra en la alimentación de una nidada.

Pero cuando la comida es muy abundante, la situación cambia. Las hembras reducen su territorio, no tienen necesidad de grandes desplazamientos para alimentarse. Entonces es fácil que el territorio de una hembra sólo se superponga con el de un macho; en este caso, se forma una pareja monógama. También puede ocurrir que los territorios de varias hembras se superpongan con el de un solo macho; en este caso tendremos poliginia, o sea varias hembras con un macho. Rizando el rizo, se conocen casos de poliginandria, en los que dos machos se aparean con un grupo de hembras, protegen conjuntamente sus territorios y colaboran en la alimentación de sus nidadas. ¡Menudo pájaro!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada