miércoles, 27 de mayo de 2009

Una relación muy antigua


Las termitas son insectos xilófagos, es decir, que se alimentan de madera. Pero no todas las termitas pueden digerir la celulosa de la madera por sí mismas.


  • Algunas termitas han establecido una relación simbiótica con unos protozoos flagelados que degradan la celulosa y la transforman en nutrientes asimilables por el insecto. Estos protozoos viven en el tubo digestivo de las termitas, y pueden representar hasta un tercio del peso del insecto. A su vez, los protozoos están asociados con bacterias que les proporcionan ciertas enzimas digestivas.

  • Otras termitas son capaces de digerir la celulosa, aunque aún conservan una abundante flora intestinal, sobre todo de bacterias.

  • Un tercer tipo de termitas construyen enormes termiteros en los que cultivan hongos, que se alimentan de los excrementos de las termitas y a cambio se encargan de predigerir la madera.


La asociación entre termitas, protozoos y bacterias debe de ser muy antigua: Los parientes más cercanos de las termitas, las cucarachas de la madera del género Cryptocercus, tienen una flora intestinal muy parecida; y las termitas y las cucarachas se separaron en el árbol evolutivo hace más de doscientos millones de años. Ahora se ha encontrado una prueba que, sin ser tan antigua, apoya esta tesis: Examinando el contenido intestinal de una termita destripada fosilizada en ámbar que se ha descubierto en Birmania y que data de hace cien millones de años, el entomólogo George Poinar, de la Universidad de Oregón, ha constatado la presencia de protozoos en el tubo digestivo del insecto. Es el ejemplo más antiguo encontrado hasta la fecha.

1 comentario:

  1. OOLA Q TE DIGO MUY FOME LA PAGINA
    SALUDOS LA KIRA Y MI BEBE MANOLITO Q,P.D
    A AL TRUKOLENTE DEL BALTO I AL COPÒ EL LEÑADOR

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