miércoles, 2 de diciembre de 2009

Las astas del venado, un arma temible


Un grupo de científicos del Grupo de Recursos Cinegéticos del Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad de Castilla-La Mancha, en Albacete, en colaboración con el Departamento de Biología de la Universidad de York (Inglaterra), ha estudiado las propiedades mecánicas de la cornamenta de los ciervos (Cervus elaphus) en función de su hidratación.

Sólo los machos del ciervo tienen cuernos, que en realidad están hechos de hueso, y se mudan todos los años. La cornamenta se desarrolla durante la primavera y el verano, cubierta por una piel protectora. Al llegar el otoño, los venados escodan la cuerna: golpean las astas contra los árboles para descorrearse, o sea, para desprender la piel; en la época de celo, cuando los machos combaten entre sí por las hembras, los cuernos están desnudos. Pasada la época de la reproducción, en invierno, los ciervos desmogan, pierden los cuernos, que vuelven a crecer en la primavera y el verano.

Los científicos han estudiado el estado de hidratación de las astas desde que se descorrean hasta la muda, y han descubierto que en las primeras semanas los cuernos se deshidratan muy rápidamente. Además, han comprobado que, en comparación con un hueso del interior del cuerpo, como el fémur, las astas húmedas tienen mucha menos elasticidad, pero son más resistentes a la fractura, y estas propiedades se acentúan en las astas secas, cuya capacidad de absorción de energía en los impactos es enorme. De manera que, cuando llega la época de celo, cuando las astas ya están secas, sus propiedades son perfectas para la lucha.

1 comentario:

  1. ¿No dicen nada de la química del proceso?. Normalmente al deshidratarse, deberían volverse más quebradizas. Algo debe cambiar en la composición del hueso a parte del agua...si no yo no me lo explico.

    Saludos !

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