El pasado sábado, los astrónomos del Siding Spring Survey, un programa de búsqueda de objetos próximos a la Tierra basado en Australia, anunciaron el descubrimiento de un nuevo asteroide, bautizado provisionalmente con el nombre de 2009 DD45. El lunes, este asteroide pasó a sólo 72.000 kilómetros de la superficie de la Tierra, menos de un quinto de la distancia a la Luna, y sólo el doble de la distancia a la que orbitan los satélites geoestacionarios.
Se estima que el asteroide tiene un diámetro de entre 20 y 50 metros, similar al del objeto que cayó en Siberia en 1908 y arrasó 2.000 kilómetros cuadrados de bosque.
Esta vez nos hemos librado por poco. Tengan cuidado ahí fuera.
















